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¡Adiós a las excusas!

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¿Siempre encuentras una excusa para no ir al gimnasio? Deja de lado las excusas para no ejercitarte y motívate para mantenerte en forma. ¡Descubre aquí cómo inspirarte! Excusa 1: “No tengo motivación” Algunas personas afortunadas no necesitan más que el conocimiento que estarán en mejor forma para que salgan corriendo con su kit de gimnasio, pero muchas de nosotras necesitamos más incentivos. Entonces, ¿cuál es la mejor manera de comenzar? Visualiza regularmente lo que quieres lograr: Ya sea que se trate de controlar el peso, aumentar la actividad física, mejorar la salud o todo lo anterior. Cuando pienses en tu meta pon una canción que te ayude a mantenerte positiva. ¡Te ayudará! Encuentra una compañera de gimnasio: Está comprobado que las mujeres que ejercitan juntas entrenan por más tiempo, queman más calorías y visitan el gimnasio de manera regular ¡es momento de encontrar a tu partner! Excusa 2: “Me parece aburrido el ejercicio” Es hora de olvidar la idea de que hacer ejercicio es aburrido. Recuerda una experiencia positiva de ejercicio: Pensar en un paseo en bicicleta lleno de risas con amigos, un baño largo en la playa donde no parabas de nadar o una tarde en la piscina llena de juegos ¡Esto cuenta como ejercicio y te podrá inspirar! Vístete para ejercitar: Piensa en el ejercicio como un “evento” más que en una tarea. Invierte en ropa de entrenamiento con la que luzcas bien y te haga sentir linda, en lugar de escoger ropa fea que tenías guardada. Excusa 3: Estaré rodeada de personas más delgadas y en forma que yo. Parece que la “intimidación en el gimnasio” es algo real, siendo una de las mayores limitaciones para mujeres, quienes se sienten juzgadas por su apariencia o habilidades. Trabaja para controlar tus emociones: Ten en cuenta que nosotras mismas nos juzgamos duramente todos los días, y proyectamos esto en otras personas. Pero todos los demás están ocupados preocupándose de sí mismos y seguro que no te prestarán atención. Date ánimos: Si estás nerviosa antes de un entrenamiento, prueba una “power pose” por un par de minutos. Párate con el pecho levantado, la cabeza en alto, las manos apoyadas en las caderas y mírate al espejo. ¡Siéntete segura! Excusa 4: Estoy demasiado cansada Es la excusa más común, pero no necesariamente legítima. El ejercicio te proporciona energía y, de hecho, puede evitar que te sientas cansada. Entrenamiento simple: El ejercicio regular de baja intensidad, como caminar, nadar suavemente o hacer yoga, puede ayudar a reducir la fatiga en personas inactivas. Excusa 5: Estoy demasiado ocupada. Muchas de nosotras hacemos malabares en el trabajo, con el cuidado de los niños, las relaciones, las amistades y la vida social. Entonces, ¿cómo encontrar el tiempo para ejercitarte? Divide el ejercicio en ráfagas más cortas: Sube escaleras, bájate unas paradas antes para caminar un poco, salta y baila cuando escuches tus canciones favoritas ¡todo suma!

El contenido de esta página web es solo indicativo de conductas que en general son catalogadas como saludables y no son en ningún caso una solución médica. Ante cualquier malestar consulte siempre con su médico. No se automedique.